
Al menos 32 personas murieron este lunes en el tiroteo más grave registrado en un centro educativo en la historia de los EEUU.
Los detalles de la matanza en la universidad Virginia Tech, del estado de Virginia, se están dando a conocer con cuentagotas.
Según las autoridades es importante que los familiares de las víctimas sean contactadas antes que los nombres aparezcan en los medios de comunicación.
Lo que sí se confirmó es que el agresor, un pistolero que no se sabe si era estudiante de la universidad, ha muerto.
La tragedia se ha producido en dos actos, separados por un par de horas, dentro del campus universitario.
Los servicios de emergencia recibieron el primer alerta a las 7:15 AM, según explicó el director de la universidad Virginia Tech, Charles Steger.
Cuando las autoridades acudieron al edificio "Ambler Johnston", donde viven 895 estudiantes, hallaron el cadáver de al menos una persona, pero el asesino no pudo ser apresado.
Alrededor de dos horas después, volvió a actuar, en esta ocasión en la facultad de ingeniería Norris Hall. Ahí fue donde se produjeron la mayoría de las víctimas. Según fuentes de la investigación, el asesino conocía bien el campus (de unas 1.502 hectareas), aunque no han dado más detalles. No se sabe todavía si se suicidó o si fue abatido por la policia.
Krishna, una estudiante de Virginia Tech, señaló a la BBC que estaban en la biblioteca del campus a la espera que les dieran la orden de regresar a casa.
"Todos estamos en completo estado de shock", dijo. "Hay policías por todas partes, pero es díficil saber exactamente lo que pasó".
Todavía está muy reciente el recurdo de la matanza en una escuela de la comunidad amish, en el condado de Lancaster en Pensilvania, donde cinco alumnas fueron asesinadas por un hombre.
Esta tragedia se suma a lo que sucedió en Columbine, Colorado, cuando el 20 de abril de 1999 dos adolescentes mataron a 13 personas para después suicidarse.
Sin embargo, el incidente más cercano en magnitud a la matanza de este lunes es lo que sucedió el 1º de agosto de 1966, en la Universidad de Texas, cuando un tirador en solitario mató a 15 personas desde una torre.
Tanto la Casa Blanca como el Congreso han expresado su "horror" ante este nuevo incidente.